El problema
Reimprimir la carta cada vez que sube un precio cuesta, y cuando se acaba un platillo hay que avisarle a mano a cada mesa.
El comensal escanea el QR y ve la carta de hoy, con foto y precio. Tú cambias un precio o agotas un platillo desde tu celular y aparece al instante.
Entorno de demostración con datos de prueba.

Reimprimir la carta cada vez que sube un precio cuesta, y cuando se acaba un platillo hay que avisarle a mano a cada mesa.
Restaurantes, cafeterías y bares que cambian precios seguido o que reciben comensales que no hablan español.
Subes un precio, editas la descripción o marcas un platillo agotado desde el panel, y la carta cambia sola. Sin llamarle a nadie y sin volver a imprimir.
Cada platillo lleva su descripción en los dos idiomas. El comensal extranjero toca EN y lee la carta completa, no una traducción a medias.
El platillo que se acabó se queda en la carta, marcado y en gris. El comensal no lo pide y el mesero no tiene que disculparse.
El platillo con foto se pide más, y la carta de papel no puede hacer eso.
Recorrido guiado
Un recorrido de un minuto y medio, en este orden:
Mismo giro
Demo en vivoRestaurantes · Pedidos
Mesero, cocina, barra y caja ven el mismo pedido cambiando de estado al instante, en la misma pantalla.
Demo en vivoRestaurantes · Punto de venta
Cada venta descuenta del inventario sola, y el corte del día cuadra sin calculadora.
Restaurantes · Asistente documental
Cualquiera en la cocina consulta la receta, el rendimiento y qué lleva cada plato, con la hoja a la vista.
Siguiente paso
Cada sistema se entrega con los nombres, las reglas y los procesos de tu giro. Escríbenos y te decimos qué tanto se parece al tuyo y cuánto tardaría.